¿Dónde se aplica el protocolo?

Desde mediados de 2016 se encuentra vigente en la Universidad de Buenos Aires el “Protocolo de Acción Institucional para la prevención e intervención ante situaciones de violencia o discriminación de género u orientación sexual”, aprobado por Resolución CS 4043/15.

Esta es una herramienta disponible en cualquier ámbito de la Universidad de Buenos Aires para el acompañamiento institucional de lxs estudiantes, trabajadorxs, de docentes y no docentes que sean o que hayan sido víctimas de violencia y/o discriminación por razones de género o diversidad sexual. Así, se busca el objetivo de que la Universidad sea un ambiente libre de intimidación, acoso, hostigamiento, humillación u hostilidad.

El Protocolo protege, en el mismo sentido que las leyes 26.485 y 26.743 y los distintos instrumentos internacionales invocados en su texto, a tres grupos: 1) las mujeres; 2) las personas que tienen una orientación sexual distinta a la heterosexual; y 3) las personas que se auto perciben y/o expresan una identidad de género distinta a la asignada al momento del nacimiento. Se aplica para todas las relaciones laborales y educativas que se generen en la Universidad, y no se limita a su espacio físico o sus dependencias o anexos.

Si bien el Protocolo es una norma abierta, las siguientes situaciones se contemplan expresamente:

1) Acoso sexual: Concepto que abarca cualquier hecho o comentario reiterado con una connotación sexual, que genere sensación de hostigamiento o asedio en la víctima, realizado con la finalidad de generar sentimientos de incomodidad, inadecuación o humillación, y/o de inducir a otra persona a aceptar un requerimiento sexual.

2) Hechos con connotación sexista o discriminatoria: Incluye acciones o comentarios cuyo contenido discrimina, excluye, subordina, subvalora o estereotipa por razones de género, de identidad de género o de orientación sexual, provocando daño, sufrimiento o humillación.

En el marco de su implementación se prevé la creación específica de espacios (unidades, comisiones o direcciones) en todas las Facultades, Escuelas de Educación Media u Hospitales dependientes de la Universidad, para la atención integral de las consultas y/o denuncias que se reciban.

A su vez, el Protocolo dispone criterios generales y un procedimiento.

- En primer lugar, se establece la conformación y la actuación de un equipo interdisciplinario para la atención de las víctimas.

- El primer contacto entre la persona afectada y el espacio especializado destinado a brindar gratuitamente acompañamiento y asesoría legal y psicológica se puede concretar por medio de los formularios disponibles en esta web. Si esta vía de comunicación resultara insuficiente para responder a las inquietudes, o si el hecho resultara demasiado complejo y por ello debiera ser tratado en forma personal, o simplemente si el interesado lo solicita, se puede pautar una fecha para una entrevista personal.

- Luego de realizada la entrevista y escuchada la manifestación de voluntad de la persona que realiza la consulta, el equipo interdisciplinario debe resolver la situación. Para ello, el Protocolo indica tres caminos posibles:

a) Se realiza un seguimiento de la situación.

b) Se formula la correspondiente denuncia administrativa. En este caso, la presentación se acompaña con un informe de riesgo realizado por el equipo interdisciplinario, en el que se analiza el caso y los indicadores de riesgo detectados. En esta oportunidad, deben recomendarse las medidas de protección psicofísicas para preservar a la persona que hizo la denuncia en el ámbito universitario, a fin de que las autoridades puedan generar estrategias de cuidado hacia la persona denunciante, más aún cuando comparte el ámbito universitario con el denunciado por razones de trabajo o académicas.

c) Si los hechos no encuadran en las previsiones del Protocolo, se procede al archivo de las actuaciones.